Mi despedida:
Hace mucho tiempo que busco las palabras para poder decir "Adiós". También la forma para que no sea tan doloroso este proceso para los que quedan aquí.
Tengo una hermosa hija que ella fue el motorcito para seguir cada día, pero mi angustia por dentro, la depresión y el dolor que solo yo sé que vivía me fue comiendo por dentro y no hubo un Dios que me pueda ayudar. Si, yo la más creyente, hoy solo me aferró a qué un día pueda ver la cara de mi creador. Y quizás suene egoísta, y muchos me van a odiar, dejar sin madre a una pequeña hermosa de ojos redonditos como luna llena, de piel blanca como la tiza, de pelo castaño y rulos (su cabello es lo más bonito que tiene) espero que me sepa perdonar.
Hoy decidí dejarme morir.
Este dolor que habita En mi nunca se fue, esos pensamientos que hay en mi nunca se fueron y las voces menos, aprendí a vivir con ellas, y a. Llorar cuando dolían las cosas que me decían.
Yo solo quería ser feliz pero todas las decisiones que tome fueron equívocas, no dejen que mi pequeña cometa mis errores.
Si se quiere casar, que lo haga pero que elija un hombre que sepa hacer todo en la casa, que evite lo que Yo pasé con mis malas elecciones, un Hombre debe ser el sostén y la mujer acompañar, que aprenda a valerse por si misma, que estudie y construya su imperio y cuando ese hombre ya no quiera estar con ella, que vuele de su vida.
Pido perdón, por guardar tanto tiempo este dolor que me mata por dentro, que incluso ni lágrimas puedo derramar, aunque lo intento ya que dicen que te limpian el alma. Solo tengo un nudo en la garganta y un dolor agudo que extiende hasta el medio del pecho.
Preocupaciones, exceso de futuro, presión, falta de amor, de comprensión, de entender, burlas, malas caras, desprecio... Nadie intentó sentarse a hablar con esta loca que moría cada minuto por dentro fue más fácil dejarme ahí, sentada con el celular en la mano, durante años solo necesite un abrazo uno de esos fuertes. Pero ya es tarde. Solo quedan estás letras, que son cargadas de todo sentimiento.
Hace mucho que quería dejar esta vida, desde que tengo 12 años. Hoy con 35, ese pensamiento nunca se fue. Si, fueron varios intentos por acabar conmigo misma. Pero siempre algo me detenía.
No sé si está vez será así, me duele dejar a Sofía. Sé que me va a extrañar, se que va a sufrir, y yo no sé que me va a esperar del otro lado, dicen que el infierno porque no fue voluntad de Dios, sino mia. Si es así, no habrá oración que valga, sin embargo será la consecuencia de mi decisión.
Este aquí, allá o más allá, solo les pido que Sofía sepa siempre cuánto la ame y la amo.
Pero que me disculpé que no pude enfrentar mi vida, no tuve la valentía y el coraje para hacerlo. No pude, el dolor y la tristeza ganaron.
Una gran oscuridad invadió mi ser, de adentro hacia afuera, y la. Irá que tenía muchas. Veces se transformó en gritos.
A mí edad, me ví estancada, dos títulos pero sin nada.
Trabajos en negro, sin un aporte a futuro, sin una cobertura médica para mi hija, o para mí que me pudiera ayudar aunque sea con un psicólogo o psiquiatra.
Este dolor que agobia, este dolor que no se lo deseo a nadie, a nadie hacen que cada vez sea peor levantarse por la mañana, y que cuando me voy a acostar lo único que quiero es no despertar más. Pero un nuevo día inicia y con las responsabilidades, que solo yo las cargo, porque elegí mal a quien debía estar acompañando, pero no lo culpo él también tiene sus mambos, el también paso cosas feas, pero no justifico su falta de compromiso, de compañerismo, solo pedía una cosa: que me ayude, que lo haga en todo sentido, en comprarle las cosas a su hija, en comprar las cosas para la casa, en ayudarme a limpiar, a mantener la casa ordenada. Pero prefería la cama, el teléfono y la. Tele, cuántas veces quedé sola en la cocina, esperando que me diga "tomemos unos mates, contame que te duele" a mi lado solo estaba. Mi pequeña, que con su voz chillona preguntaba " lloras, xq otra vez te duele la cabeza?" Y yo solo asentia, pero por dentro dolía y dolía
Es un dolor agudo, que se encuentra en el pecho sube a la. Garganta baja a los brazos, te envuelve y sube a la cabeza, dándote dolores muy fuertes, luego baja a las piernas y te hace temblar y te da sueño, mucho sueño. Pero ahí seguís, trabajando y estudiando (para no ser bruta). De que me sirven tantos títulos si decidí terminar con mi lamentable vida?.
De que sirvió dar tanto si siempre me sentí, sapo de otro pozo. Muy pocos me quisieron realmente, muy pocos llegaron a conocer la esencia de Adriana.
Mi pregunta es ¿Habrá un Dios que me espere o habrán mil demonios?... No lo sé, y me da miedo irme, pero ya no aguanto más, está ausencia de mi misma duele y quema.
Intento ser feliz, diciendome que tengo todo lo que otros quieren, dos trabajos (pero a qué costo) un negocio (que no es mío) una hija (lo más hermoso que me pasó en la vida) y una pareja. Pero todo eso no es suficiente y siento que me falta Dios, pero no lo puedo encontrar.
La angustia es grande muy grande, y no hay forma de describirla. Solo me queda decir que es una sensación fea, me veo en un rincón pero me veo como una niña, acurrucada llorando, y al rededor todo es oscuridad, culpandome por todo.
Toda mi vida solo escuché, que yo era la culpable de todo, hasta de las rupturas amorosas de mis hermanos, siempre fui, según ellos, la que hablaba. De más, y empecé a callar pero siempre habían burlas, de lo molesta que soy, de lo gritona, de lo sensible y yo callaba y por dentro lloraba, ey! No sabía cómo hacer para gustar a todos, intentaba dar lo mejor. Pero reitero nunca fue suficiente.
También me sentí egoísta y con mucha culpa cuando estaba sola, cuando Sofi quedaba con sus abuelos o cuando dormía, siento culpa por estar un momento sola...
Hasta aqui llega esta parte, sino pasa nada mañana seguro esta historia seguira....
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